18/8/07

Apéndice (El amor, el fracaso....)

"En nosotros, sobreviven herramientas estratégicas, concebidas para un mundo muy antiguo. Así, nuestros mecanismos de apareamiento son como fósiles vivientes que residen en el cerebro y que nos indican qué somos y de dónde venimos. Estos mecanismos son programas en los que se especifican las preferencias por unos determinados rasgos que podemos considerar indicadores de calidad o de excelencia de quienes los posean.
Por ejemplo, los hombres desarrollan el programa para detectar y percibir los signos de fertilidad subyacentes a las mujeres, signos que incluyen rasgos femeninos observables. Hay dos muy claros: juventud y salud.

Así, nuestros antepasados podían acceder principalmente a dos tipos de pruebas observables que no son sino las más evidentes: los rasgos de la apariencia física
y los caracterizadores de su comportamiento. Fijémonos un poco en ellos, y veremos que todavía hoy nos fascina-en la realidad y, muy especialmente en la pantalla- una cara casi simétrica,con labios carnosos, piel fina, clara, lustrosa, tocada y sin imperfecciones, ojos vivos y brillantes, cabellos lustrosos y un buen tono muscular, boca juguetona con dientes impecables exhibidos en risas y sonrisas que acompañan una configuración general del cuerpo y un comportamiento lleno de vitalidad, con movimientos armoniosos, una expresión facial capaz de recorrer con sensibilidad las vias de las emociones y un buen nivel de energía al andar.
Todo el mundo estará de acuerdo que estos indicadores constituyen, todavía hoy, una buena parte del código que contiene los secretos del atractivo femenino para los hombres.
Las preferencias femeninas para un compañero, son más complejas y enigmáticas. Es bien cierto que el hombre de buena planta, fuerte, saludable y con un grado elevado de atractivo físico es muy deseado, ya que, desde la sabana, la protección sería uno de los regalos más imnportantes que un hombre podría ofrecer a una mujer, junto con recursos o una buena posición social. Sin embargo esto no sería suficiente; en los programas interiorizados, la lista de preferencias es mucho más amplia. Una básica es el compromiso. La mujer otorgaba y otorga, un máximo interés al compromiso, y el amor, es uno de los signos más importantes del deseo de compromiso. Valora la relación por encima de todo, y rasgos como la inteligencia, el sentido del humor o la estabilidad emocional, ayudarán a reforzarla. La intuición las aleja, si puede, de os hombres emocionalmente inestables, que son celosos y violentos, mujeriegos y generadores de problemas, que acabarán representando un coste muy alto para las mujeres.
El apoyo emocional, que será una fuente de bienestar y felicidad para la pareja, los amigos o el grupo familiar, favorecedor del refuerzo y del mantenimiento de los lazos de unión, se manifiesta en conductas como estar disponible cuando hay dificultades, saber escuchar y atender con diligencia los problemas del otro.
El compromiso implica hacer una fuerte inversión de tiempo, energía y esfuerzos hacia las necesidades del otro, de tu compañero, compañera o tu entorno, acosta, aveces, de sacrificar otros objetivos personales más atractivos. ..."

Páginas 91 y 92 de: Los secretos de la felicidad, de Sebastiá Serrano, Editorial Alienta

11 comentarios:

argamenon dijo...

¿Y dónde queda la poesía? Si, ya lo sé; la poesía es inútil, poco práctica, posiblemente un articulo de lujo prescindible, pero cuando es bella, ¡“no va más”!
Seguramente es muy interesante el estudio del Sr. Serrano, y seguramente no ha pretendido reflejar en él por no ser la cuestión que le ocupaba, aunque se desprenda de cada referencia que hace, que el ser humano en determinados países, periodos de su historia o áreas geográficas y culturales sólo tiene una única y elevada aspiración, la de ser funcionario y nada más. Que no se me ofendan quienes lo han conseguido, a los que envidiaré eternamente, y que tampoco se me ofendan los aspirantes a conseguirlo, que nada tengo que criticarles. Simplemente expongo un hecho, algo que acertada o equivocadamente me nace de la observación diaria, y una consecuencia de ello: ¡se nos fue al cielo la poesía!. Hace mucho que perdimos el espíritu aventurero que nos puede llevar del cero al infinito y devolvernos al cero sin que nos sintamos totalmente traumatizados. Subir, bajar, y dar un triple mortal sin red, debe ser maravilloso. Claro está que ello conlleva su riesgo, y es irresponsable, temerario, y con las prestaciones medicas colectivas, antisocial.
Como soy un antisocial prendado de mis congéneres, que me atraen y repelen en un todo revolutum, me confieso: Mi compromiso con el amor-amor, y éste es tan inestable como yo mismo, pero si me tengo que aguantar con ser lo que soy, ¿por qué no voy a poder soportar que el amor sea lo que sea en cada momento? Y por supuesto, sea lo que sea seguro que también es compromiso. En esta vida casi todo es compromiso; cumplirlo o no cumplirlo es otra cosa.
De todas formas que alguien me saque ya del tubo de ensayo, es tan estrecho. Siempre será demasiado estrecho para poder albergar totalmente y a la vez no a mi, que me acomodo en cualquier rincón, sino a mis circunstancias que por cambiantes, inestables y caprichosas no hay quien las doblegue y comprima.

Lucía dijo...

Ay, Señor Lenguaraz, el amor, el compromiso... ¿está usted a favor o en contra?
Un abrazo.

AlmaDeNieve dijo...

Entonces...¿el compromiso es instintivo? ¿Forma parte de esa parte primitiva de nuestra configuración? Esa tendencia a "parajizarse" me intriga...todo sería más divertido si en vez de dos, el asunto estuviera entre cuatro o cinco...menos posibilidad de aburrimiento y otra serie de ventajas...?¿
Y de la belleza...uff, cuánto ha cambiado a lo largo de los siglos la concepción que tenemos acerca de ésta, pero sí, los rasgos armónicos contribuyen a ese pensamiento...
Continuaré cavilando sobre el tema...
P.D; He tratado de atrapar a Eros, me ha sido imposible...le llevaba esas gracias que me has encargado, pero es muy rápido...
Besos

El lenguaraz dijo...

Argamenón: cuado empezaron a fraguarse los mecanismos de que habla el Sr. Serrano, la poesía quedaba un poco lejos; aunque creo que fue Fernando Pessoa quien dijo: "La poesía, es la única prueba fehaciente de la existencia del hombre" ( creo que no es textual, así que desconfíe).

Lucía: (por cierto, ese nombre me gusta mucho); yo no estoy a favor ni en contra, sino todo lo contrario.
No, no tengo antepasados galegos, pero la broma apunta al hecho de que siempre me comprometo en todo lo que hago, incluído el amor.

Almita: Creo que los mormones han pensado algo parecido, pero sólo para los tíos (menuda jeta). Esos tipos que uno ve con la camisa blanca y bien planchada, impecables, pudiera tener tres o cuatro esposa detrás. ¡Qué listos!, así cualquiera luce pulcro.
Creo entender lo que plantea el Sr Serrano; somos marionetas de un designio vital, de un programa que tiene como único fin reproducirse, e invadir la tierra si las demás criaturas no oponen resistencia. (en nuestro caso, y lamentablemente, les vamos ganando por goleada). Todo, en las hembras funciona, no para sí, al menos en primera instancia, sino para su misión, que es la de garantizar descendencia, y ello requiere de esfuerzos combinados y duraderos en las condiciones naturales. Hace un millón de años, cuando se escribió el guión, no había poesía, ni Seguridad Social.
Yo también creo que es más divertido de a varios, pero prefiero no saber quienes.

MALEFICABOVARI dijo...

AHHHHHHHHH, ESTO YA TIENE MAS SENTIDO.....jejejejeeeeeeeeeee
Pues mire, me encanta la parte esa del compromiso, y lo de saber escuchar, y lo de entregarse por completo, que al fin y al cabo es la manera de amar para mi adecuada, dar y dar, y punto. Eso es el noegoísmo, porque en el amor, todo egoísmo anula la pareja. Debo de creer que cómo dice el autor, hay cosas que ya van dentro de los genes, con los genes, y así les resulta atractivo ese perfil del que habla de las mujeres... pero me gustaría pensar, sí, yo, la que vive en los mundos de Yuppi, que aún dándose esos perfiles, si el interior no habla, no hay nada que hacer. Qué me dice de una voz seductora, un gesto divino y personal de uno mismo, o incluso, un defecto gracioso... No estoy de acuerdo, y no me gusta la generalización de la que hace gala el señor. Por supuesto, a todos nos gusta la belleza física, ha ido ud a dar con una asquerosamente persona banal muchas veces, cómo soy yo, pero con el tiempo, esa belleza se va marchitando con la falta de un interior bien armado, y todo cae por su propio peso. Ya se lo dije, es un proceso, se saborea, se intenta masticar, y si a uno en ese momento no le va mal seguir con la farsa, porque la necesita de alguna manera, sigue, pero es ya consciente de que eso no llegará muy lejos. También cabe apuntar, que hay personas que son bellas por dentro y por fuera, por supuesto, de esas no me olvido, y encontrarlas puede ser ya la quimera esa imposible, que de repente, y un día se materializa para decirnos que la lotería cayó en nuestra casa, y que tenemos una suerte del carajo¡
Sí.... habrá razones de peso cómo las que defiende este señor, y serán probadas, y deducidas de estudios laboriosos... pero, ay, la mente.... no todas son iguales, gracias a dios, ni todos cortados por el mismo patrón. Así que bueno, me creeré algo, porque en algo hay que creer, y este señor lo cuenta y deriva de seguro mucho curro interno... pero....
Hay miles de colores, no pongamos el gris a todo lo que se menea, por dios¡
Y ya se que no tomo la pausa, y que debería releer el texto varias veces, bueno, no es mi modusoperandi... así que ahí le dejo mi cabreo en sol mayor, in crescendo, y que yo sigo con mi librito particular, uno que me va dando la vida propia, y del que me fío únicamente. No me llame ahora diosa de nada... sólo es que la piel de cada uno, suele ser distinta.
Un beso fuerte, va a crear polémica otra vez, ya lo verá...

e-catarsis dijo...

Para Argamenon:
En mi opinión la poesía dura lo que dura el "subidón hormonal" que supone esa fase (breve) que es el enamoramiento, el resto es prosa que hay que escribir día a día con capítulos amables (unos) y capítulos complicados (otros), no le niego yo a esta prosa momentos de un lirismo sublime ( no sería justo) pero...como esto no es un experimento de laboratorio donde todo está bajo un "cierto" control y...asepsia pues poesía y prosa van escribiendo el libro irregular que es el de las relaciones afectivas.
Un apunte más y siguiendo con la metáfora literaria, decirle que en los libros esta la manera en la que se resolvían los pleitos entre prosa y poesía (ataño), normamente en un suicidio poético que ponía de manifiesto la altura de la misma pero como dijo Dylan (jodido visionario) los tiempos están cambiando y...ahora se resuelven de tan variadas, brutales, prosaicas, infames y...mercantilistas maneras que...a ver quien es el guapo/a que osa ...visto lo visto
PD Yo prefiro leer cómic...usted me entiende ¿verdad?..aunque me aseguro llevar guantes de algodón...por si las flyes ;-)

Para Lenguaraz:
Yo no pongo en duda la buena intención del Sr. Serrano pero le veo algo ingénuo y primitivo cuando ( al menos en este texto, sacado de su contexto que esto siempre es arriesgado) diferencia de esa manera a hombres y mujeres porque no estamos ya en la Edad Media ( hombres a la guerra, mujeres a criar y mantener el poblado) y por tanto los roles han cambiado de manera signifcativa y ni el fin últmo del hombre es buscar a la hembra de caderas generosas ( yo no sé si en alguna cultura se sigue adorando a la madona esteatopígica como diosa de la fertilidad que oiga igual sí) ni la mujer siente esa necesidad vital de tener a un hombre que la defienda de los asaltos incontrolados de los bárbaros del norte...mira por ahí igual coincido con Argamenon en que hemos perdido poesís...¡¡¡qué dramón más fantástico!!!
;-)

Bss a los dos y espero sepa disculparme lenguaraz

argamenon dijo...

Queridos Lenguaraz y E-catarsis.
Les reconozco sin más ambages toda la razón de lo que cada uno de ustedes dicen sobre la poesía: si, si, por supuesto, toda la razón. Pero… cuando uno llega a tener toda la razón sobre algo, que ya es difícil, tendría que dejar, por simple humanidad y respeto a los otros, una puerta, estrecha eso sí y algo escondida, para propiciar enmascarar la ignorancia de los demás y permitirles una escapatoria digna. Y yo, ignorante donde los haya, creo haber encontrado mi puerta angosta.
La poesía, Lenguaraz, como dice que dijo Pessoa, al que admiro desde lo más profundo de mi alma y, por aquello de la contaminación que sufrimos los pasivos fui no hace demasiado a tomar un café al Martinho de Arcada, en la Plaza do Comerció, a tirada de piedra del muelle sobre Tajo, para ver si algo se me pegaba de él, que intuyo que no; bueno, pues lo dicho: como debió decir nuestro admirado Pessoa “la poesía es la prueba fehaciente de la existencia de los hombres”, y el hombre, se llame como se llame o llegue a llamarse en el futuro, lo fue desde que cumpliendo las más elementales reglas selectivas de su naturaleza le añadió a la bascula de precisión que era su perspicacia ese gesto casi imperceptible y coqueto que desde siempre fue lo que hoy llámanos “poesía urbana”. No sé si me explico. Quiero pensar que hubo gruñidos y gruñidos, y que todos no eran lo mismo aunque lo pareciesen, como ahora tampoco lo son por muy gruñidos que sigan siendo. Algunos gruñidos de ahora son indescifrables y carentes de toda lógica, y los de entonces responderían casi siempre a impulsos primarios y vitales, pero seguro que algunos lo serían, quiero así pensarlo, con segundas.
E-catarsis. La poesía dura lo que quiere uno que dure, puede cambiar de estilo, ser mas desgarradora, casi asonante, convulsiva o de guerra. El subidón hormonal es otra cosa; dura lo que dura y a veces menos de lo que uno pretende. Es ajeno al elevado hormonalmente; es circunstancial, finito y casí siempre caprichoso, pero después de esa sensación gratificante que nos descoloca y asombra queda lo que nos queda y, o prescindimos de ellos por miedo, comodidad o por el riesgo que puede entrañar o qué se yo, o nos arriesgamos a asumir el después, cuando la tempestad amaina y queda el compromiso que decía y no tiene que ser necesariamente peor; si ,seguro, distinto, pero ¿por qué peor?
¿A dónde nos puede llevar? Casi siempre a ninguna parte, pero como para eso estamos preparados de sobra, pues ¡asumamos el riesgo!, en el peor de los casos nos destrozará por dentro manteniéndonos vivos, y los muertos vivientes están de moda incluso en el cine.
Lo dicho, me encantan los funcionarios, pero yo no sirvo; el riesgo de lo usual pero no controlado me atrae con locura. Y tambien me encanta pensar que me va a ocurrir lo que predica el profesor Serrano, que cada caricia y cada gesto positivo y humano que reciba me van a alejar a un día del alzhéimer.
Por si fuera verdad, un abrazo cordial para ambos. Bueno y también aunque no sea del todo verdad, no creo que les resulte totalmente insoportable.

La que le gusta ser basica y en primavera dijo...

La transcripción del texto de Serrano, puede crear controversia, pero si se le mira bien dentro de la complejidad que somos hombre y mujer en un mundo tan socializado, encontraremos una base, y esta es tan básica como que nuestra naturaleza aflora a la hora de emparejar (debo decir mas bien aparear), y la poesía donde queda? pues la encuentras hasta en una primavera sea una estación o no, y eso ya es ponerle poesía a nuestra vida por lo que conlleva.

Abrazos y quizás algo de poesía le dejo, primaveral???

e-catarsis dijo...

Argamenon usted y yo sabemos que tener o en este caso dar toda la razón es bastante poco pero no importa.
Desconozco la utilidad o practicidad o no de la poesía porque yo me manejo mejor con la prosa ( no es una ventaja es fruto de mi incapacidad personal que asumo y de la cual nadie es responsable es como el color de los ojos, tienes el que tienes y puedes ponerte lentillas de colores pero... al final es el que es, tú lo sabes y los demás tarde o temprano acaban por saberlo también) , pero tengo una opinión que he manifestado al hilo del hilo y al hilo de su réplica, nada más; entiendo que en esto como en todo la voluntad de querer juega un papel importante, no soy beligerante a ninguna postura (sería por otra parte bastante estúpido y...pedante por mi parte) y me alegra profundamente leer esta respuesta tan vital y positiva ( es cierto lo importante es dejarse la piel por conseguirlo, porque siempre merece la pena) y...me entriztece por otra parte haber tenido percepciones tan erróneas de sus anteriores hilos
No creo que andemos tan alejados en nuestras posturas, pero los matices existen siempre, y cuando hablaba que en el gran libro hay que escribir a diario y que es un libro de escritura irregular pues no creo que vaya muy alejada pero...es opinable lo sé.
Ha quedado pues claro que la puerta era bastante menos angosta que lo que cabía de esperar (usted que no yo)
Un abrazo Argamenon ( en este caso ya se lo digo yo que es verdad)
Un tema interesante y un medio poco cómodo para un debate...una pena

Tamaruca dijo...

Si yo fuese hombre y leyese en un libro que elijo a mi compañera por que es "sonriente y de buen tono muscular" sospecho me cabrearía bastante.

Lo de que las mujeres poseen intuición para alejarse de hombres violentos, celosos o emocionalmente inestables, desgraciadamente en muchos casos tampoco es cierto. Al contrario, parece como si poseyeran una especie de magnetismo, la atracción del lado oscuro.

Supongo que éste último planteamiento (que no por omitido, no exista) no cabría en un libro titulado "Los secretos de la felicidad"

El lenguaraz dijo...

Supongo TAm que en los reparos del autor por mantener un aire científico, le llevó a utilizar "tono muscular" en lugar del más probable: "Unas bueeenas teeetas.