26/10/07

Vergüenzas compartidas



No suelo hablar de la actualidad, pero a veces, me siento obligado a comprometerme en cuestiones del tiempo que me ha tocado vivir.
El joven de la foto, es un español que ha derramado la vergüenza sobre nosotros; y no ya sólo los españoles, ha llenado de oprobio a todos los que
somos capaces de rebelarnos contra tanta ignorancia.
El funcionamiento de la justicia, de tan irregular y borrascoso, permite que el agresor (a mí no me queda claro que sea "supuesto agresor" ) esté en libertad, negociando los cánones que cobrará por su hazaña. Bien hará la policía judicial en investigar este futuro patrimonio inmerecido, para en su momento, fijar la multa que será de justicia, en el triple exacto de esas cantidades. Yo ya no pido que vaya a la cárcel, quiero que esté libre, por eso puse su foto como encabezamiento, la calle, será para él, una aventura aún más inquietante. Cuando los burros como Sergi Xavier, pero de la acera de enfrente, recojan el guante, el erario público deberá soportar unos gastos extra en tiritas y suturas (+ UCIs MÓVILES), con lo que el ahorro en los estipendios de la no concurrencia del fiscal a la primera vista, no tendrá los efectos de austeridad supuestamente pretendidos. Es curioso como al mismo tiempo que se gastan ingentes cantidades en publicidad para la integración de los inmigrantes, se produzcan actuaciones tan poco acordes con esa campaña desde los poderes públicos. Es evidente pues la oportunidad de la campaña, pero en aras de la coherencia, el Poder Judicial, debiera acompañar esos esfuerzos de los diferentes organismos del estado. Tenemos, gracias a este joven cafre, y la descoordinación evidente de nuestros representantes, siempre a la greña, un problema que no necesitábamos (aunque ya lo tuviéramos).

20/10/07

Los Martes al sol




He vuelto a los antiguos hábitos; a abandonarme al sol que el capricho de las disposiciones urbanísticas, me ha permitido en cada momento.
De 4 a 5 PM , el sol del Otoño, se digna a visitarme; y lo espero con una impaciencia mal disimulada, porque ho hay rincón más amable en mi vida, que ese metro cuadrado luminoso donde, durante 60 rutilantes minutos, la tregua ansiada a los pies fríos del alma , genera un paréntesis en el que visitar el Bazar de las historias.
Tomo el sol con la avidez con que un náufrago, sorbería embelesado un coco milagroso, derramando una parte sobre el pecho.
Doy prioridad al frente, al rostro; a los pectorales; a los hombros y a la zona donde debieran estar los abdominales. Levantando en un ángulo preciso ambas piernas, consigo que el 43,12 % de mi piel, esté en contacto, al mismo tiempo, con el que (en la época de la foto) se llamara: Astro rey. Esto gracias a que el atuendo utilizado, por motivos de orden público, es de una economía textil evidente.
Es una especie de ensueño, en el que me dejo ir, si nubes de mala leche estratégica no lo interrumpen. Me permito, expuesto a vecinos y urracas, soltar amarras en una historia cualquiera, que contaré algún día, y perder el sentido sin dormir. Entrar en este Zoco, es ya no ser uno, y quizás allí esté el alivio.
Sentado sin esperar ni que me esperen, duermevela de la razón, y de la sinrazón, puedo cruzar el mundo en un segundo, y salirme de él en otro.
60' ,"... la vida es eterna en 60 Minutos, suena la sirena..." ; ahí es donde está el único problema. ¡Me cago en los servicios de emergencia!.