5/2/08

Apocalipsis II

Al salir del aparcamiento todo era muy extraño; las motos habituales en la acera estaban tumbadas; dos escaparates contiguos presentaban serios destrozos en las cristaleras, y un tumulto en la esquina alentaba a dos mujeres que, asidas mutuamente de los cabellos, se gritaban lindezas.
Bajé en dirección a La Gran Vía, y grande sería mi asombro al presenciar el caos que allí había; coches atravesados en la calzada, escenas de pugilato diversas con una banda sonora de bocinas que rememoraban un mundial de fútbol. Un mendigo pasó a mi lado con una gigantesca bolsa de patatas fritas, lanzándolas al aire entre risas, como si se tratara de pétalos de rosa en una boda de antaño.
Comencé a asustarme ante el panorama con tintes de motín enloquecido de la superficie; a poco, mi desasosiego se tornó en pánico, al ver a dos agentes varones de la Policía Municipal, magreando y rompiéndole la ropa a una compañera también de servicio. Esto es un sueño, me dije, tiene toda la pinta. Pero no, era una pesadilla, y yo estaba despierto. Intenté volver al párking, pero empecé a ver una columna de humo que salía desde el ascensor, y descarté la idea. Me escondí entre unos arbustos de la plaza y saqué el teléfono para avisar a las autoridades lo que estaba ocurriendo; marqué el 112 y esperé...., nadie contestaba y pensé inmediatamente que seríamos muchos los que, asombrados y temerosos, buscábamos el auxilio de las autoridades. En un segundo intento, y después de sonar varias veces, alguien, por fín respondió:
–¡Qué cojones quieres joderrr!. Apagué el móvil.
Seguro, en mi escondrijo, traté de calmarme y dar una explicación a la caótica situación que se había apoderado de Madrid; lo primero que pensé fue en un atentado de algún grupo extremista, que hubiera contaminado el aire o las aguas de la ciudad con algún producto capaz de desquiciar a sus habitantes; me tranquilizaba calcular que en poco tiempo, fuerzas venidas de poblaciones contiguas pudieran hacerse cargo del drama grotesco que se representaba en cada calle.
Alguien me cogió por detrás de la chaqueta y tiraba de mí con fuerzas; conseguí zafarme y eché a correr hacia Princesa. Alterado como estaba, al pasar por una tienda de deportes saqueada, decidí entrar y coger el último bate de béisbol de la vitrina arrasada, ahora me sentía más seguro.
Un motorista circulaba por la acera en mi dirección haciendo "el caballito"; casi me arrolla, e hizo blanco en un grupo de japoneses que se movían como un banco de peces con la cara desencajada por el terror. Tras el impacto, el "motero" cayó al suelo por culpa del "Strike" que había conseguido, se quitó el casco y gritaba algo reiteradamente, mechado entre risotadas. Me acerqué por detrás y le aticé con fuerza en la nuca; se escuchó un sordo, "brack", y cayó fulminado; los japoneses no podían creer lo que veían, y lejos de agradecer mi conducta vengadora, retrocedían recelosos, mientras uno de los más jóvenes, cubría la retirada del cardumen, improvisando unas poses adornadas con grititos al mejor estilo de Bruce Lee.
Tras varias escaramuzas sangrientas de las que me libré gracias a mi ya percudida garrota, conseguí llegar a casa; la puerta estaba abierta; una pareja hacía el amor en mi cama. Cansado como estaba, y viendo que mi presencia no les incomodaba, les dejé a lo suyo y me metí en el armario del cuarto de invitados. Allí, en la oscuridad, tuve la primera sensación de paz en horas, entonces me dormí.
Desperté aterido; no se escuchaba sonido alguno, y un olor penetrante hacía desagradable la atmósfera de lo que creía el armario. Al estirar el brazo para empujar cautelosamente la puerta, no la encontré...¡!, decididamente, el cubículo no era tan grande, y una honda desazón se apoderó de mí.
Encendí el mechero, pero no se veía nada alrededor; no podría precisar siquiera el tamaño de la estancia en la que me encontraba. ¿Cómo había llegado hasta allí?...
Tras andar un trecho, comencé a encontrar objetos dispersos por el suelo; al principio, ninguno de ellos llamó mi atención especialmente, pero a poco, encontré una pequeña camiseta que recuerdo haber visto en una foto mía, a los cuatro años; a continuación, mi hucha cerdito de plástico amarillo, tan lejana en el tiempo. A partir de allí, cada cosa merecía mi atención y recuerdo; todo, absolutamente todo lo que estaba desperdigado por el oloroso suelo amarillo, que crujía a mi paso, me había pertenecido en la infancia; la escopeta con un tubo metálico de electricista que brotara de las manos hábiles de mi padre; las llaves de su furgoneta Internacional modelo 1947; las ojotas de mi madre y millares de trozos resecos de cáscara de mandarinas, mi fruta favorita. Di por fin con un montículo inmenso; una especie de montaña de cacharros de mis diferentes edades, cuadernos escritos, papeles sueltos, y hasta mi brazalete polvoriento de Vanguardia Comunista, entre guitarras y equipos de sonido, botines de fútbol o mi colección de monedas antiguas; los libros de pintura o tomos de colores de la enciclopedia "Lo sé todo". Me enternecía todo aquello, pero la idea de que estuviera confirmando mi muerte, le quitaba alegría al evento.
Ascendí en la oscuridad hacia la cima, por la insospechada cantidad de cosas que pasan por nuestra vida, muchas de ellas, completamente olvidadas; el mechero había dicho : "buenas noches, y un gusto servirle". Trepé un buen rato hasta que por fín llegué al final; toqué su superficie suave, y supe que se trataba de mi ordenador portátil, lo abrí, y estaba encendido. Su pantalla daba por fin algo de luz, e inspeccioné las quemaduras que en mi mano dolorida, dejara el mechero exhausto, que coloqué sobre el teclado. Leí entonces el documento abierto; era, letra por letra, la narración de mis peripecias al abandonar el subsuelo de la Plaza de España. Saqué un cigarrillo, pero el mechero, no daba bises. Decidí que era un buen momento para dejar de fumar.
Miré el nivel de batería; quedarían unos veinte minutos para que el último hálito de luminosidad, se apagara para siempre. No había tiempo que perder, tenía escasos minutos para escribir una historia en que mi ciudad, recuperara el ritmo alocado y cotidiano, ese que siempre digo, sin pensarlo demasiado, que :"así no se puede seguir". Buenas noches.

56 comentarios:

the silver blue sea dijo...

Un délicieux déjà vu...

el nombre... dijo...

Fantástico escrito, Lenguaraz.
No pude detenerme un instante al leerlo. Lo devoré ansiando el final, esperando un poco de sociego a tanta angustia...
Maravilloso y patético, sin que una cosa le quite peso a la otra.

A mi humilde entender, (y particular por el momento de mi vida, quizá) es la metáfora mejor lograda del caos, y la anarquía en la que nuestras vidas se desarrollan, haciendo telar con una realidad, que nos supera muchas veces...con toda esa agresividad cotidiana.

Me gustó muchísimo que pueda abrirse como un sueño, una pesadilla, un deja vu (como dice the silver...) o "simplemente" el vuelo de tus neuronas....

Te dejo mil abrazos.

mangeles dijo...

¿ Cree que, ante el miedo y la desolación cogería un bate de beisbol y se pondría a dar mamporros? Yo creo que no. Me cae Vd. bien. La vieja Vanguardia Comunista nunca haría eso jejjee.

Gran relato. Aún estoy con la boca abierta.

Evinchi dijo...

Oooooooooooh, al final se ha decidido, un besazo en donde mi tuareg valiente.

Muaaaaaaaaaaaas.

pd. saludos desde mi camello.

pd2. será un coñazo, pero me ha frenado el spam que no vea.

nacho dijo...

¡Es la economía, ...!

Viuda de Tantamount dijo...

Lenguaraz...

Veo el sitio, el ruido de Gran Vía y la sensación de estar perdida entre el caos...


B x C

Aprendiza de risas dijo...

Me ha encantado leer que sientes tener las riendas de tu vida, una rienda en cada mano. ¡Enhorabuena!

Este escrito, precioso, por cierto, encierra mucho, mucho. Lo leeré otra vez y le diré cositas a escuchetes.

Besos mientras tanto,

mi despertar dijo...

Disfruto tus escrios los dejo para el final porque son mas largos que otros de otros blogs. me gusta u estilo

lemoinestar dijo...

Me ha hecho recordar las emociones que me produjo leer "El ensayo sobre la ceguera" de Saramago, pero en breve y concentrado.

Un ralato genial. Felicidades.

P.D. Si no le importa, me gustaría agregarle a mi blog, ¿da ud. su permiso?

Lúzbel Guerrero dijo...

¡PLÍÑ! un diez. ¡Me forro con el pulgas!

¡Tóooomaaaa Lugossi!

Quillén dijo...

Llegué aquí a través del blog de More Baker y, espero no le moleste, quisiera hacer un comentario:
MUY BUEN ESCRITO! Intenso, original, me gustó mucho el carácter onírico del texto. Muy imaginativo. De lo mejor que el leído en narrativa en la blogósfera...
Vendré seguido.

Mandarina azul dijo...

Leo estas cosas y me siento una pulga, Lenguaraz. :)

Mandarina azul dijo...

En realidad me gustaría ser una de esas pulgas trapecistas, más que intermediaria.

Fdo. Pulga pulgosa.

Dédalus dijo...

Me descubro, amigo. Me he sentido atrapado por el caos que, en una imperecedera y absorbente espiral, iba engullendo todo cuanto se movía a tu alrededor. Incluso cuando por fin te refugias, buscando deseperadamente el descanso, los recuerdos de tu infancia te asedian, con tanta nostalgia como crueldad...
Hay algo oprimente en tu relato, que sólo termina por exhalar un soplo de vida cuando te enfrentas al ordenador, para escribir tu escapada, es decir, para escapar de la ciudad.

Bravo, Lenguaraz. Te veo bien en forma.

zel dijo...

Menudo relato, Lenguaraz, me postro (?????) ante vos, la lectura me dejó atónita!!!! Casi estava viviendo esto yo también, dentro de un pequeño armario, cual Alicia en el país de las pesadillas....

Gracias por el relato! Besos.

Isabel Romana dijo...

Impresionante ese Madrid caotizado, fuera de sus casillas, con el p�blico enloquecido. Un retrato que, salvo en sus aspectos m�s extremos, parece copiado talmente de la realidad. Felicidades por esta muerte indolora y, espero, que con retorno a la vida. Saludos cordiales.

Quimera dijo...

interesante relato, envidio tu estilo, hace sentir pánico.
gracias

Quimera

Laluz dijo...

Yo ya te dije en su momento lo que sentí al leerlo, grandioso brother!!!!

Margot dijo...

Querido ratoncillo, aquí me hallo, olfateando tan inquietante y sugerente relato... umm, ummm (onomatopeyas ratoniles).

Y con un extraño deseo de no volver a considerar la prisa en mi vida!

Si no fuera una dulce ratoncilla le diría... muy bueno lo tuyo, Flanagan!!

Un besote hociqueando.

Laluz dijo...

Vuelvo "a por el" pliññññ! Como dicen ustedes allá!!!!
Ja ja ja ja

libertad entre rejas dijo...

Este fin de semana voy a Madrid, espero ser capaz de cerrar los ojos en mitad de Gran vía, e imaginar todo este texto visto por tus ojos...
besos.

T S dijo...

ola Lenguaraz,
como esta? adorei a sua entrada nas minhas confidencias, ainda mais porque tbm fala portugues.. de onde é?
foi um gosto, e sempre sera bemvindo!
quanto a minha escrita, seria interessante que voce me ajudasse ja que o espanhol por veces me falha e tenho alguns erros gramaticais, no entanto, estarei aberta a novos horizontes, qualquer coisa sabe que pode contar comigo.
saludos, desde Brasil!!

mangeles dijo...

Juer pues pa contestar a 22 va tener que sudar tinta...ejeje...

Eso pasa por no tar atento jjeje

More Baker dijo...

bueno el comentario de mangeles!!
Y ese escrito pues genial Abel, genial, geniál.
Contigo, como Dante de la mano de Virgilio, esta noche he ido a un pequeño rincón de ese infierno.
Qué angustia. Confirmo hoy la idea que di te me he formado.
Un abrazo.

irene dijo...

te he conocido por un comentario en algunos de los blogs q van apareciendo por mi pantalla y ahora no recuerdo q decias(la memoria no es mi fuerte.....)pero sí q me he reído un montón y ahora este texto que me ha enganchado a leerlo cada vez más rápido y al final parecía una carrera de letras..me he encnatado como cautivan tus palabras
un saludo

T S dijo...

Gracias por tu entrada, y por tu gran apoyo!!!
besos

DELIRIUMTREMENDS dijo...

GUAUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU¡¡¡¡¡¡¡ IMPRESIONANTEEEEEEEEEEE¡¡¡¡¡¡¡¡
Me has dejado muda, y clavada a la silla durante la lectura de un texto que parece sacado de las profecías de Nostradamus, da miedo, hiela la sangre, el ritmo es increible, in crescendo, el desasosiego, el miedo, esa suspense latente en cada palabra...
Bestial¡¡¡
Lo que no me queda muy claro es ese papel de justiciero bate en mano... a ver si ahora te me vas a calzar la braga roja y te vas a imprimir una S en el pecho y te voy a ver sobrevolando mi casa... y la verdad, que aquí hacen falta reformas, y con tu fuerza bruta y un bate de beisbol, montamos en nada un pisito divino¡¡¡¡
BSAZOS, GRANDEEEEEEEEEEEEEEEE¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

DELIRIUMTREMENDS dijo...

decía "el suspense", no la suspense... en qué andaría yo pensando... bueno, eso te lo cuento otro día¡¡¡

alkerme dijo...

Me ha gustado mucho este apocalíptico relato sobre esa locura de Madrid. Gracias.
Pido permiso para enlazarte en mi blog...

Laluz dijo...

Qué fácil que se está volviendo esto!!! Qué pasa Luzbi, que estás tan distraido??????

Laluz dijo...

Qué bolu! Antes era PLIÑÑÑÑÑ, casi casi no lo canto!

argamenon dijo...

Impresionado, se lo aseguro. Muy gratamente impresionado. Y como soy un bocazas impenitente no me limito a quedarme ahí, que es lo que debería para no hacer aún más patente mi cretinez, y por ello le pido disculpas por adelantado.
La primera parte me resulta un fiel reflejo de la realidad cotidiana de cualquier ciudad que se precie. Pocas exageraciones, pero en todo caso las justas. Algunos japoneses que aderezan la historia con cierto exotismo y la pincela con pulso firme al trazar a la autoridad municipal en sus justos términos; son ellos mismos, sin duda. Pero me queda en la recamara una pregunta: ¿circunscribir su innata violencia a su propio círculo les redime de toda culpa o es un cierto respeto reverencial lo que le ha inducido a limitarlo de esa forma?
Lo del brazalete polvoriento de Vanguardia Comunista me parece algo trasnochado pero pasable, en todo caso parece reflejar claramente la necesidad del ser humano de pertenecer o haber pertenecido, en algún momento de su historia, a algo o a alguien. Me temo que sigue siendo siempre lo mismo con ¿distintos parafernalia y ornamentos?, es decir “ el opio del pueblo” En todo caso lo refleja con su deje de ensoñación cartón-piedra mecido entre cantos de sirenas, y todo ello perfectamente mezclado y a la espera de encontrar el equilibrio con unas gotas de angostura.
¡Bien!, - lo dicho -, incluso hasta aquí casi perfecto. Pero lo terriblemente preocupante es la tentación hecha realidad de “volver al armario”, y sobre todo volver tras, imagino, la espeluznante visión de una pareja en actitud amatoria ajena a todo lo dramático, catastrofista o habitual y cotidiano. Comprendo que quien aguanta en estos tiempo una visión de esta naturaleza y sobrevive a ella bien pidiera quedar traumatizado para el resto de su existencia, ¿pero sentirse seguro en el armario? Lo del armario…, ni en broma, ¡por si acaso!
El resto: ligero, hábil, bien trazado y mejor trenzado, buscando, como hacían los personajes de Pirandello, no ya a un autor que llevarse a la boca, sino un final que pudiera redimirle de cualquier tentación de continuar.
En resumidas cuentas, una Apocalipsis para ir por casa y en zapatillas, que es tanto como decir muy plástica y además muy creíble.
Siga por ese camino si le da la gana, pero en todo caso, sígalo a pesar del montón de memeces que le acabo de exponer, y perdóneme por ello. Lo de la carne que es débil se lo he escrito muchas veces y pretendía evitarlo hoy, pero ¿quién es capaz de evitarse a sí mismo?

Conciencia Personal dijo...

Cada fragmento del su relato me ayudó a visualizar pinceladas de su personalidad desde antes...La anarquía de la realidad conjugada con los sueños, saborean una imaginación tremenda como la de usted..es donde el caos de la grandes ciudades corta de sopetón la esperanza de la tranquilidad y provocan el caos del exceso...

Un beso amigo, monique.

mangeles dijo...

Pues yo también me metía en el armario de niña, para huir de la realidad y poder soñar agusto

(en el baño me encerraba para leer...era el único lugar de mi casa donde se podía leer sin que nadie te hablara y te preguntara cosas..y te dijera ¡te aburres niña!)

Umma1 dijo...

Muy bueno Lenguaraz, angustiante e irónico.

Lo escribiste como Brueghel pintaba.

Un abrazo

(PD. La priemra vez que leo una mención a los "Lo sé todo" ;) )

busaquita dijo...

Creo, Lenguaraz, que Madrid ya es así, sólo que nos golpeamos un poco menos que en su relato, al menos físicamente.
Por cierto, vivo muy cerca del escenario de los hechos, y aún sigo buscando la tienda esa de deportes de la calle Princesa...:)

Evinchi dijo...

Vengo a agradecer, me siento abrumada, halagada y sonrojada.

Que vea todo eso ud. en mi....puf, no hay palabras.

Pero un (casi siempre hay un pero, jejeje), ligero matiz, una puntualización. La foto es perfecta, es más, casi surgió la historia de la foto, en el fondo no me he expresado bien. No va del goce propio, de la masturbación, va de un juego de dos, donde ella sólo puede disfrutar del tacto de él, ningún sentido más, y sin embargo, todos esos sentidos se aguzan y reclaman, mientras el tacto va siguendo el juego y llevandola a luagares increibles.

Un besazo, me lleva ud. por las nubes, no sabe lo que me ayuda. Muaaaaaaks.

humo dijo...

He visto la Gran Vía vacía. Desierta. Exactamente el 10 de diciembre de 1988, a las cuatro de la mañana. Me sobrecogió tanto como tu escrito.

mangeles dijo...

Ý si después de una experiencia urbana tan horrible se nos ha echo dominguero..y ha cogido el coche, el perro, la vecina, la suegra y la tortilla de patata y el vino valdepeñas y se nos ha ido a pasar el día a la Pedriza???

Porque estar no ta ehhh

mangeles dijo...

Son las 12,49 horas y 3 gintonis....HECHO HECHO HECHO DOMINGUERO...SE SIENTE ,,,CARA LA PARED UN MES ,..uff

the silver blue sea dijo...

Buffff mangeles, que me has chafado my first PLIÑ!!! jajajaja

Trenzas dijo...

Me ratifico :)
Y me convenzo, aún más, de que con tales angustias diarias, no necesitamos ningún otro infierno.
A menos que en él esté nuestro Luzbel Guerrero, en cuyo caso, me apunto a la residencia :)
Un abrazo, querido amigo.

mangeles dijo...

No era mi intención chafar nada e, y MENOS un primer ¿? PLIÑ!!! que estoydeseando saber si el ruido que hacen Vds. con sus zapatos de claqué al entrar en los blogs...o un aviso de tiempo
muerto..oh?? ...pero lo descubriré.

Feliz domingo The sirver blue see

Anónimo dijo...

ufff maravilloso relato. me encanta la foto de tuareg, impresionante.
un beso

Mandarina azul dijo...

¡Vamos, perezoso!

Sombras en el corazón dijo...

Al principio creí que se trataba de las rebajas...
Fuera bromas, un relato con una atmósfera bien creada.

Un abrazo

Qettah dijo...

dios mio que paranoia...si hay medicaciones con graves efectos secundarios, ajajaja...

besooos...Qettah

cacho de pan dijo...

somos demasiados pensando (¿deseando?)apocalipsis.
Asusta.

el nombre... dijo...

hasta la vuelta.
te buscaré entre la arena.

Lúzbel Guerrero dijo...

¡PLÍÑ!, un fity en lo del pulgas. ¡Tóooma Yiiii!
Oiga Trapiche, ¿no cree que aquí hay tías pa los dos?, no sea ANGURRIENTO, si no va a poder con todas. Yo me pido a EL NOMBRE, y a las que están a más de 500 Km. de su desierto; los tíos todos pa usté, pero le va a salir barato porque no sé si hay alguno,....¿hace un pactito?
Y el OM ese,¿ quién diablos es?, no me diga que ya está otra vez contratando "negros" que le escriban;
¿quiere que le vaya agradeciendo yo a las chicas haber venido?

Evinchi dijo...

PLAÑ, PLEÑ, PLOÑ, PLUÑ.

mangeles dijo...

Uinss lo que le ha dicho¡¡¡ (angurriento)Me lo apunto.

mangeles dijo...

R.A.E.: Angurriento: Méx. dicho de una persona: "que orina frecuentemente".


Jiijjji. Le ha llamao meón jejee

El lenguaraz dijo...

Maruxiña:¡ Enchufada!, Ud ya lo había leído por la línea caliente.
Madame Gliani: Cuando vuelva de vaxcaciones le tendré otro. Gracias.
Mangeles: premio especial a la constancia; ¡Se ha leído todos los posts!
Evinchy: otra enchufada, una galeguiña entrañable y sorprendente. Muas
Nacho: Si aún no le habéis leído, ¿a qué esperáis?, ¡ un lujo de hombre! (.)
Viuda de Tantamount: ¿eso quiere decir tanto monta monta tanto?
Aprendiza: ¿y que hay de los escuchetes?
Mi despertar: ¡Wow, me dice que sus habituales son mis teloneros?
Lemoneistar: pruebe con Sábato (creo que en "Sobre héroes y tumbas"
Monsieur Guerrero: Sin comentarios (creo que sólo podrian perjudicarme)
Quillén: Una joya que cayó del cielo de Argentina vía Venezuela. Puede claro.
Madame Tang: la pulga más hermosa del mundo y parte del extranjero, contratada.
Dédalus: Gracias por la edición del post; salvar viejecitas (a priori), se le da bien.
Zel: merci, ver postrarse a una guerrera no es habitual, y no sabe lo que mola.
Isabel romana: es que he puesto el volumen bajito. * Obligado leer a Isabel romana.
Quimera, mi desfachatado amigo, pensé que estaría enfadado conmigo. Gracias a Ud.
Madame Lugossi: otra enchufada de esas,... bueno, los lazos familiares obligan.
Kresala:¡... Y no me ha llamado!, se va a enterar. Muxu handi bat; agur guero arte.
T.S.: Obrigado minha filha, agora tenho muito trabalho, voltarei por lá. Beijos.
Madame Baker: Gracias morena, viniendo de alguien de su talento, brinca mi ego.
Irene: A mí me ha encantado la foto del hombre negro y la mujer blanca. Gracias.
Madame Delirium: ¿y puedo practicar con Joe y el otro, el de nombre de flor?
Alkerme: Un honor que me enlace a su blog, aún recuerdo los soles deshojados.
Argamenón: Creo que ninguno de nosotros tres podemos hacerlo. Gracias, ¿o no? .
Monique Camus: querida amiga, ¿me permite recomendarla a la concurrencia?
Umma1: Yo" Lo sé todo", y es excesivo, pero me quedo con la comparación con el viejo.
Busaquita: Es que para borrar los rastros han puesto un Sex Shop, se llama Garrote vil.
Humo: Yo jamás he visto Madrid vacía, si puede cuénteme acerca de aquella noche.
Jamie Lee: Por favor no me nombre a ese querida, me tiene loco. Mis respetos a Ágata.
Ana: o sea que le gusto, ¿sabe?, creo que este es el comienzo de una bonita amistad.
Sombras: pronto iré a visitarla, para saber si hay réplica a los ojos delatores. Salaam.
Qettah: y lo malo es que aunque me olvide de tomarlos, los daños colaterales persisten.
Cacho de pan: Yo no lo deseo, sólo a veces pienso en él, y es verdad que asusta. Gracias.
Monsieur Guerrero: ¿qué es un fity?; ¿no será un FIFTY?,...¡ay ese Inglés! .No gracias

Gabriela Bruch dijo...

lo han dicho casi todo mis antecesores...nada agregaré...sólo algo que nada que ver ...me gusta mucho tu foto
desde la sureña argentina, más al sur que nunca

Gabriela Bruch dijo...

lo han dicho casi todo mis antecesores...nada agregaré...sólo algo que nada que ver ...me gusta mucho tu foto
desde la sureña argentina, más al sur que nunca